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domingo, 20 de abril de 2014

RUTA POR EL PAÍS VASCO III: DONOSTIA/SAN SEBASTIÁN

Una vez visitada Vitoria-Gasteiz, nos dirigimos a la preciosa ciudad de Donostia/San Sebastián en tren. El trayecto dura 1h y 45 min y el precio del billete oscila entre los 10 y 15 euros. Además, su estación está perfectamente comunicada con muchísimas otras ciudades tanto del País Vasco como del resto de España con lo que la hace un destino imprescindible tanto si viajáis por la zona como si no. Donostia es, sin duda, una de las maravillas de España.


DONOSTIA/ SAN SEBASTIAN


Nada más salir de la estación, el olor a mar nos invadió. De hecho, el taxista nos dijo: “es que estamos en una ciudad construida sobre el mar”. Aun estando dentro del taxi, me quedé impresionado con el paisaje; y sí, me refiero al paseo de tanto de la playa de la Concha como de Ondarreta (ambos comunican en el mismo) con esas barandillas tan características y que tantas veces había visto por la tele.

Nuestro hotel estaba en la zona de Ondarreta, bastante tranquila y próxima al Peine de los Vientos, con lo cual, decidimos empezar por aquí nuestra visita.


Desde allí, dimos un paseo desde Ondarreta hasta la Concha parándonos a cada momento para hacer fotos. Sí, Donostia se merece llenar toda la tarjeta de memoria. Los paisajes son increíbles. Además, el ambiente que se respira es impresionantemente sano: runners, ciclistas, gente de todas las edades paseando… Parece que el tiempo se detenga y te transmite un relax que te hace olvidar toda tu rutina y preocupaciones y sólo pienses en vestirte cómodo  y ponerte a correr o de meter los pies en el mar y dar un paseo. Paz, luz y buen camino.



Al final del paseo se llega al Ayuntamiento y, con él, al centro antiguo de la ciudad. Y sí, también es precioso. Aquí, todo es increíble. Además, no hace falta llevar mapa, y eso es lo mejor del centro: te vas perdiendo y, a la vez, encontrando preciosas joyas arquitectónicas: la Basílica de Santa María del Coro, la Iglesia San Vicente, la Plaza de la Constitución… 

 












 








En esta zona comimos los mejores pintxos del País Vasco. Hay una grandísima variedad de ellos en las barras de los bares, todos están buenísimos y la influencia del mar se nota en buena parte, con marisco y pescado. Ahora bien, Donostia tiene una “pega” (sólo le pongo una): es cara y eso se refleja en todo. La comida buenísima, sí, pero algo cara en comparación a Vitoria o Bilbao. Los mejores pintxos los comimos en el Bar Nagusia.



EXCURSIÓN: SUBIDA AL MONTE IGUELDO

Donostia te transmite salud y eso hace que te animes al 1000 x 1000 a hacer alguna que otra excursión. Nos recomendaron subir al Monte Igueldo y así lo hicimos. El monte queda en el lado izquierdo, es decir, el del Peine de los Vientos. Se puede subir en funicular, por 3€ aproximadamente, o andando. Estábamos tan “motivados” que decidimos subir andando. El trayecto dura unos 45 minutos y las vistas son increíbles.



 El camino es de pendiente ascendiente y recomiendo llevar agua. Una vez llegados a prácticamente el final, tuvimos una sorpresa negativa e inesperada: si queríamos proseguir, había que pagar 2,20€ . No tuvimos más remedio que hacerlo. Así pues, nos dimos cuenta que la opción más económica era el funicular ya que por unos céntimos más, podías subir y sin esfuerzo. Ahora bien, te pierdes la aventura y paisajes que te ofrece subir andando. Eso es algo que tenéis que valorar: ¿comodidad o aventura? Una vez arriba, vimos que en la cima del Monte Igueldo hay una especie de parque de atracciones. Fue toda una sorpresa. Al mismo tiempo, tiene un espectacular mirador para contemplar (y hacer fotos) de toda la bahía.


RELAX: BALNEARIO LA PERLA


En el propio paseo de la Concha, nos topamos con un balneario-gym llamado “La Perla”. Si tengo que ser sincero, no conocía de su existencia pero nos llamó mucho la atención, así que cogimos un tríptico de precios y decidimos por hacer un pack: entrada de 3h (31€) más masaje relajante con aeromaterapia (35€). Como podéis ver, los precios son caros y eso que nosotros elegimos lo más barato de "la carta". 

 






 
El balneario es bastante amplio. Tiene dos grandes piscinas "de chorros" los cuales te inciden en zonas concretas del cuerpo (lumbares, cervicales, gemelos...). Al mismo tiempo, cuenta con una "piscina activa" y es que, dentro de ella, puedes ir haciendo ejercicios (bicicleta, remo...). También dispone de camas de agua, sauna, hammam, baños de contrastes y... lo mejor de lo mejor: un jacuzzi grande y circular con unas vistas impresionantes del mar. Estas vistas se merecen los más de 60€ que pagámos de entrada y, más, con el precioso atardecer que pudimos contemplar. E aquí un gran consejo: entrar a la Perla a la tarde/noche. Las vistas son increibles. Es más, en la planta baja está el gimnasio y da una envidia sana terrible ver como la gente está corriendo en la cinta en un gym en plena línea de mar.




En definitiva, el balneario la Perla está bien. Seguramente habrá de mejores e, incluso, algo más económicos, pero las vistas que te ofrece dudo mucho que las de otro. No es una visita obligada aunque, si queréis disfrutar de un impactante anochecer, no escuece el precio de la entrada.

 
VALORACIÓN FINAL

San Sebastián es una preciosidad de ciudad. Tiene unas vistas increíbles y únicas. Un ambiente muy sano y relajante. Una gastronomía exquisita. Y un cuidado de sus calles, plazas y jardines a envidiar. En definitiva, San Sebastián es una ciudad de obligatoria visita.

PUNTOS FUERTES                          

El paseo de Ondarreta y la Concha.
Las vistas desde el Monte Igueldo.
El casco antiguo.
Los pintxos.
El cuidado y estética de sus edificios, plazas y jardines.
La calidad de vida que se respira.

PUNTOS DÉBILES

Los precios son algo caros.
Pagar 2,20€ por subir, A PIE, al Monte Igueldo.





 Finalmente, os dejo con un gran mensaje que nos encontramos por la ciudad:


PD: En la primera foto de mi relato salgo al más puro estilo “Tu vista favorita”. Tengo que reconocer que, desde que vi el programa de Donostia, me “encapriché” en visitar la ciudad. Al hacerlo, he podido cumplir uno de mis deseos a corto plazo.


 



sábado, 19 de abril de 2014

RUTA POR EL PAÍS VASCO II: VITORIA-GASTEIZ!

Una vez visitada Bilbao fuimos a ver Vitoria. Nos desplazamos en autocar, desde el TermiBus de San Mames, en un trayecto de 1 hora exacta y por un precio de 6 euros. Así pues, si vais a Bilbao y disponéis de tiempo os recomiendo visitar Vitoria.


VITORIA - GASTEIZ


Vitoria es la capital de Álava y tiene unos 240.000 habitantes. Así pues, se trata de una ciudad pero, cuando paseas por ella, conserva a la perfección su “alma de pueblo y me explico: el ambiente que se respira así como el encanto de sus calles es más parecido a los pueblecitos medievales de Italia (Gubbio, Assisi…) que no a una gran ciudad y eso es lo que le da un toque especial. En definitiva, Vitoria, a pesar de ser mucho más pequeña que Bilbao, te da ese encanto que echabas de menos en la gran ciudad.


¿QUÉ VER?

Su casco antiguo es impresionante. Aquí podemos encontrar la Plaza de España, de forma cuadrada al más estilo Plaza Mayor de Madrid; la Plaza de la virgen Blanca, con sus letras de “VITORIA-GASTEIZ” idóneas para una foto de recuerdo de la ciudad; la Catedral de Santa María, donde en su tejado habitan cigüeñas; así como otros edificios históricos situados también en la imponente y famosa Plaza del Machete, como la Iglesia de San Vicente o Los Arquillos.

 



 








Al oeste, podemos encontrar la Plaza de la Provincia, la imponente Catedral de María Inmaculada así como el tranquilo Parque de la Florida.

 

















La visita se puede hacer en un solo día. Cabe decir que también nos recomendaron visitar el Parque de Salburua pero, por limitaciones de tiempo, no pudimos.

¿DÓNDE Y QUÉ COMER?

La Calle de la Cuchillería (situada en pleno centro) dispone de muchísimos bares, tabernas, restaurantes donde comer tanto pintxos como menú. Allí probé el Marmitako, un estofado buenísimo, y la Goxua, un postre exquisito con crema, bizcocho y nata.  



CURIOSIDADES

Vitoria ha sido considerada como “Green Capital” por su compromiso por el medio ambiente: calidad del aire, contaminación acústica, naturaleza y biodiversidad, gestión de los residuos... ¡Todo un ejemplo para las demás ciudades!

 















Al mismo tiempo, Vitoria es una de las ciudades más conocidas por los peregrinos a la hora de hacer el Camino de Santiago.

Finalmente, si sois muy aficionados al futbol, aquí podréis encontrar el estadio del Alavés.









PUNTOS FUERTES                                                           

El encanto de sus calles.                                                   
La imponente Plaza del Machete.
Sus espacios verdes.
Su gastronomía, sobre todo, en la Calle de la Cuchillería.

PUNTOS DÉBILES

Hay poca vida nocturna.

Vitoria os la recomiendo al 100%, es una ciudad con muchísimo encanto y con unos de los cascos antiguos más importantes e impotentes de todo el País Vasco.  Se deja entrever una muy buena calidad de vida y, cuando te vas, te da la sensación de que esconde muchos más secretos de los conocidos en una primera visita.

viernes, 18 de abril de 2014

RUTA POR EL PAÍS VASCO I: BILBAO!


Si aun no habéis visitado el País Vasco espero que, con la lectura de mi relato, os animéis a conocer esta preciosa tierra.

La ruta que hicimos – y que os recomiendo como primera toma de contacto con el País Vasco – es la de sus tres grandes ciudades: Bilbao, Vitoria y San Sebastián/Donostia; cada una muy singular pero que, entre ellas, combinan a la perfección.

BILBAO


Bilbao es la decima ciudad más habitada de España. Así pues, es grande pero sin ese estrés típico de urbe como Barcelona, Madrid o Valencia. De hecho, se respira bastante tranquilidad, sobre todo, por el paseo del río Nervión. En esta zona se encuentra su principal atractivo turístico: el Museo Guggenheim. Os recomiendo visitarlo, tanto si sois asiduos de museos como si no. La entrada son 13€ (entra audio guía con el precio) con los que podéis disfrutar de horas de paseo por su gran recinto, el cual tiene exposiciones fijas y otras que van variando. En general, se trata de un museo donde se puede interactuar con las obras expuestas de tal manera que se hace muy amena – y original - su visita.



 
Siguiendo el paseo por el río Nervión, y pasando por su precioso Ayuntamiento, se llega al Casco Viejo de Bilbao donde se encuentra la Catedral de Santiago. El Casco Viejo, también llamado “Las siete calles” (aunque son más de siete) cuenta con muchísimas tiendas y bares donde tomarse los mejores pintxos de la ciudad. 






Una de las calles con más “marcha” es la Kalea Somera. No es necesario llevar mapa, recomiendo un paseo tranquilo por la zona.

Ya como tercera zona a recomendar estaría la “trasera” al Museo Guggenheim. Aquí encontraréis el Parque de Doña Casila de Iturrizar, con sus patos y ocas, así como el nuevo Estadio de San Mames (aun con una zona en construcción).  

 


















En resumen, Bilbao te da tranquilidad estando en una gran ciudad y, como no tiene “cien mil” cosas que ver, puedes relajarte paseando sin mapas. El paseo por el rio Nervión es precioso e ideal también para correr, ir en bicicleta o patines… Si tuviera que poner una “pega” a la ciudad es que le falta algo más de encanto o algo que “te enganche” y digas: tengo que volver. También es cierto que, en nuestra visita, el cielo estaba muy nublado y eso le dio un toque “gris” a la ciudad. Recomiendo Bilbao pero, bajo mi punto de visita, como uno de varios sitios a visitar en un viaje y no como destino único.













PUNTOS FUERTES                                       PUNTOS DÉBILES
El paseo por el rio Nervión.                              Los precios elevados en los menús.     
El Casco Antiguo.                                             El clima generalmente nublado y lluvioso.
Los pintxos.
El Museo Guggenheim.
La limpieza de calles y jardines.
El ambiente tranquilo, respetuoso y agradable.

PD: Seguramente me habré dejado sitios encantadores de la ciudad pero nuestra visita tenia un tiempo limitado y no la pudimos ver toda.

Y para acabar….

Dedicatoria que escribí en el olivo del Museo Guggenheim directamente para todos los que habéis entrado en este blog:


Canción euskera muy alegre con la que recordaremos la ciudad gracias a un concierto a orillas del rio Nervión que hicieron la noche en la que salimos a pasear: